sábado, 19 de julio de 2014

Por qué los odio y los amo.

Es difícil lo que escribiré hoy

Todo parte cuando era niña.... viví en todo su esplendor el complejo de Electra (para el que no lo sepa, mi dear Wikipedia dice: consiste en una atracción afectiva de la niña en la figura del padre. El complejo de Electra es un concepto psicológico que procura explicar la maduración de la mujer). Por ello debo deducir que sabrán, para mí, mi padre era todo, TODO. Aún con 19 años y todo el rencor que le guardo admito sin problemas que yo amaba a mi padre de una manera desbordante, su atención, que me tomara en brazos, que me nombrara con sobre nombres tiernos (el cuál no diré)...todo en él me hacía feliz, él siempre encontraba los pikachus o los digimons de Hassbro en esa época, y creéme que si te críaste en mi época de los 90's se valoraba demasiado que un padre te consintiera con las figuras originales de tus series favoritas. El hype nippón se apoderó de gran parte de mi infancia, así como también mi padre conseguía los VHS de sailor moon y sus figuras originales en el mítico eurocentro (Lo mejor para su princesa)..... esa preocupación, ese amor, eso de llamarme, de priorizarme ante todo, de intentar que yo compartiera su precario goze por el Fútbol y el "Colo" hasta en ello traté de ver algo de valor, por él. Traté de jugar fútbol pero apesto, onda me pasaban pegando las niñas amazonas de ese entonces. ¡Encontré mi foque deportivo en el patinaje! Eso sí que lo amaba...Él también me apoyó...me llevó a entrenar y logré competir por colo-colo, su simia obsesión que a mi parecer provocaba una extraña ternura y con ello mis primeros signos de la prematura madurez que enfrentaba. Pues lo peor estaba por comenzar.[me detengo brevemente a buscar otra canción de Dir En Grey que me inspire a seguir escribiendo esta mierda de reflexión]


Así comenzó la tortura, el primero de mis traumas, la primera de mis decepciones y el primer amor que perdí. Llegó una mujer a su vida que le entregaba, de seguro, muchos gozes carnales y deleitosos a su vista y su ordinario minúsculo y masculino cerebro repleto de testosterona. Pues a esa edad no comprendía como pensaban los hombres, mi padre solo era sagrado. Los años me explicarían más tarde el por qué fue tan estúpido, es como que pierden la cabeza cuando una fémina con abultadas grasientas y formadas atribuciones físicas relacionadas a su lecho maternal, les presta una mínima atención, como si su miserable cuota de autoestima se transformara en alimento al egocentrismo. Los senos están porque hay que amamantar, la vagina para parir y orinar, el trasero más voluctuoso porque las caderas deben afirmar un bebé en nuestros cuerpos, no existen para satisfacerte la vista imbécil. Si bien es cierto es culturalmente popular estereotipar el cuerpo de las mujeres, y algunas, más astutas, han sabido sacar provecho de la terrible debilidad que presenta en los tipos esos. Algunas "echan a trabajar el fundo" porque en competencias emocionales o intelectuales no convencen ni al más simio angustiado, pues es simple, estas mujeres no son interesantes, no son las que los hombres buscan como esposas o madre para sus hijos, al contrario, las quieren para afilarlas, y como ellas no han de presentar ninguna dificultad, ya que, son muy sencillas de abrir, acceden. Cuando este acto ocurre muchas cosas están matando en silencio y muy dentro sus almas. Una de ellas, al involucrarse con mi padre, destruyó mi familia y el respeto que yo tenía por él y hasta el día de hoy me tiene escribiendo con lágrimas esta torturosa entrada de blog. ¿Él que ganó?..pues, en aquel instante, poder repletar su asqueroso interior de semillas fértiles propensas para que naciera una niña que ni el mismo padre ha querido concebir. Si se hubiera aguantado, si hubiera seguido sus convicciones, si hubiera pensado en mí por lo menos.... Habría sido la primera persona en mi vida. ¿Y qué?...hoy es la última.

Saliendo de ese horrible trauma, creí que los matrimonios como tal no existían para siempre ni funcionaban. Dije muchas veces que casarse estaba mal, que la gente lo hace porque "tiene que hacerlo" alguna vez. Perdí la esperanza en muchos sentidos en lo que las niñas sueñan y denominan "El Amor Verdadero". Desde pequeñas el beso del "verdadero amor" despertaría a cualquier mujer de sus males. Pffffff....
Cuando, producto de los cagazos de mi padre, tuve que irme a vivir a la quinta región porque mi madre a penas podía conmigo y la universidad. Me acerqué mucho a mis abuelos, a ellos. Luego pensé "Wait, ellos están juntos, y se les ve felices...será esta historia digna de ejemplificar?", me quedé con las dudas por años. Y la logré resolver a los 12 años. Pregunté a mi abuela cómo se conoció con mi tata, a qué edad, en qué circunstancias, el por qué se casaron, el cuánto se aman, lo mucho que daría el uno por el otro, el cómo resuelven sus problemas. Todo eso me maravilló, yo quería esa vida. Quería sentirme así de amada, tranquila y feliz como mi abuela. Me propuse buscar un hombre que valga la pena dentro de lo que YO QUERÍA.

   
Esta historia continuará otro día..... ¿Qué pasa cuando lo encuentro?

1 comentario:

  1. No sé que estaba googleando que llegué a tu blog, por un post del 2009 más o menos. Fue chistoso recordar como uno escribía en esa época XD
    Pero leí un par de los posteos más recientes y la brecha de tiempo se me hizo cuática. Espero que todo haya mejorado desde entonces. No te conozco y quizás nunca leas esto, pero suerte en todo, solo porque sí.

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